martes 20 de octubre de 2009

El Cannabis podría detener un trastorno neurodegenerativo

El Cannabis podría ser un arma para combatir la enfermedad de Hurlington, un trastorno neurodegenerativo que afecta al movimiento del individuo.

El trabajo de un equipo de investigadores de la Complutense, dirigido por el profesor Javier Fernández Ruiz, catedrático de la facultad de Medicina, ha demostrado que en el desarrollo de esta enfermedad están implicadas un tipo de células destinadas en principio a la defensa del sistema nervioso frente a estímulos nocivos, las células microgliales.

Si bien habitualmente estas células se encuentran en estado de reposo, en el caso de sufrir esta enfermedad se activan en respuesta a la lesión cerebral producida, y durante este proceso se incrementa la presencia de un tipo de receptor cannabinoide, el CB2. La activación de este receptor a través de moléculas sintetizadas basadas en cannabinoides reduce el daño cerebral causado por esta enfermedad.

El estudio, que se encuentra todavía en fase preclínica y se ha llevado a cabo en animales de laboratorio –ratas y ratones-, ha identificado, según explica Javier Fernández Ruiz, “que los receptores CB2, habitualmente muy escasos en el cerebro sano, sufren un incremento significativo en las zonas lesionadas por la enfermedad de Huntington, y que ese incremento se produce en las células de glia, no en las neuronas, y particularmente en las de microglia reactiva”, es decir, en aquellas ya activadas.

Protección neuronal
Además, afirma, “la activación de los receptores CB2 protege a las neuronas, de forma que la enfermedad progresa de manera más lenta. Ese efecto protector se produce a través de la reducción de la toxicidad de las células de microglia para las neuronas, y en concreto a través de la reducción de citoquinas, unas moléculas que tienen un importante efecto proinflamatorio y degenerativo”.

La investigación, por tanto, permite identificar con mayor precisión el tipo de dianas que podrían servir para detener o ralentizar la progresión de esta enfermedad. Según Javier Fernández Ruiz, “con los datos de este trabajo se aporta toda la información necesaria a nivel preclínico para que en un futuro cercano se puedan estudiar estas moléculas también en pacientes”. Éste será el siguiente paso de un proceso para el que el equipo investigador ya está iniciando los contactos con neurólogos y compañías farmacéuticas.

Tratadas en laboratorios
Es importante destacar, según explica el director de la investigación, que las moléculas que sirven para activar el receptor CB2 han sido sintetizadas en laboratorio, y que, para este caso, las obtenidas directamente de la planta Cannabis sativa serían menos efectivas, ya que los cannabinoides obtenidos de ella activan de manera mayoritaria los receptores CB1, responsables de los efectos psicotrópicos, pero no los CB2, desencadenantes de este efecto neuroprotector. Además, el CB2, al no estar implicado en los efectos psicotrópicos de los cannabinoides, constituye una diana más segura desde el punto de vista terapéutico.

Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista Glia, una de las publicaciones científicas más importantes en el campo de las neurociencias. El estudio ha sido realizado por investigadores de la UCM miembros del grupo de Neuroquímica de los Cannabinoides, en colaboración con investigadores de la Fundación Hospital de Alcorcón, de la Universidad Hebrea de Jerusalén y del CNRS de Francia. El grupo de la Complutense está adscrito, a su vez, al Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurogenerativas (CIBERNED).

Fuente: Madridiario

jueves 1 de octubre de 2009

Investigadores españoles abren una nueva vía para tratar la colitis ulcerosa

Investigadores de la Fundación del Instituto Mediterráneo para el Avance de la Biotecnología y la Investigación Sanitaria (Imabis), dependiente del Hospital Carlos Haya de Málaga, y del Hospital del Mar de Barcelona han descrito la participación activa del sistema cannabinoide humano en la colitis ulcerosa, abriendo así una nueva vía de investigación para el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.

La colitis ulcerosa, junto con la enfermedad de Crohn, es una de las variantes de la enfermedad inflamatoria crónica intestinal que disminuye la calidad de vida del paciente por las lesiones que produce en el colon, y que origina dolor intenso, infecciones y sangrado. Por su parte, el sistema cannabinoide es una vía de comunicación entre las células que actúa de forma natural como regulador de procesos inflamatorios en el ser humano.

En este estudio español han participado medio centenar de personas, un grupo control de pacientes con tejido intestinal sano, y otro grupo de pacientes diagnosticados de colitis ulcerosa en distintas fases de la enfermedad, según informó hoy en un comunicado el citado hospital malagueño.

La novedad de este estudio radica en que todos los pacientes con colitis ulcerosa han sido estudiados en dos momentos, cuando se diagnostica por vez primera la enfermedad y tras la consecución de la remisión clínica de la misma.

En todos ellos se ha analizado, a través de biopsia, cuál ha sido la respuesta a la enfermedad de forma individualizada, viendo la presencia y distribución en el colon de los elementos del sistema cannabinoide (moléculas similares al cannabis en su estructura y sus proteínas).

Los investigadores han demostrado que la presencia en el organismo de los elementos cannabinoides cambia durante la enfermedad, lo que hace pensar que la capacidad antiinflamatoria del sistema cannabinoide se ve afectada durante la enfermedad.

A este respecto, durante la fase aguda de la enfermedad se ha detectado una disminución de la función antiinflamatoria del sistema cannabinoide, hecho que explicaría la aparición de cuadros clínicos más severos debido a la pérdida de este mecanismo de defensa.

Como conclusión del estudio, se señala que el sistema cannabinoide participa activamente durante la fase inflamatoria de la enfermedad, por lo que su análisis podría facilitar el diagnóstico y el pronóstico de este proceso. Por lo que, el uso de fármacos capaces de potenciar esta función antiinflamatoria podría servir como alternativa terapéutica novedosa para la colitis ulcerosa.

El estudio está financiado en parte por fondos FIS del Instituto de Salud Carlos III y como proyecto de excelencia de la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía. Además ha sido publicado recientemente por la revista internacional de divulgación científica PLoS ONE.

Fuente: adn.es